lunes, 30 de julio de 2018

Seamos jóvenes siempre




¿Qué tal llevan ustedes las despedidas? A mí no me van mucho, la verdad. Prefiero darme la vuelta y soltar un hasta luego, aunque ese luego no llegue nunca. El verano es época de despedidas, algunas de ellas terminan con puntos suspensivos, otras con un punto final. Pero estas últimas tenían su encanto en épocas pasadas, cuando todavía escribíamos cartas en papel y nos lanzábamos al buzón como si dentro de él fuéramos a encontrar el Santo grial. Y es que si algo hace especiales a los amores de verano es que somos conscientes de que no son eternos y sabemos lo que vendrá después. Noches en vela. Planes imposibles. Sueños que nunca se cumplen y, antes de comernos la uvas, el olvido. Y aun así nos seguimos dando la oportunidad de enamorarnos en verano, bravo por nosotros, no dejemos de hacerlo. Esas son las gotas con las que deberíamos llenar nuestros vasos.

Hoy me despido con disimulo. Ustedes necesitan que desaparezca un ratito, y yo necesito un descanso de mí. Descansemos entonces todos a la vez. Mi hermana dice que cuando escribo me gusta ondear algunas banderas. Es verdad. Me encanta escribir para el resto, elegir una bandera, aunque a mí no me represente, y dedicarle un artículo. En definitiva, me gusta ponerle palabras a las inquietudes ajenas. Pero ha llegado el momento de airear mi cabeza y de darle unas vacaciones a mis folios virtuales. Ha sido un placer pasar estos dos últimos meses con todos vosotros. Ya nos podemos tutear, ¿no os parece?

Y para este hasta luego estival, he elegido una de mis banderas favoritas: la de la juventud. Ya lo dijo Picasso, el que es joven lo es para toda la vida. Es verdad. Yo lo soy, y tanto yo como los que me conocen, sabemos que siempre lo seré. Aunque en ocasiones nos tengamos que comer las promesas que nos hacemos y afrontar las consecuencias de nuestras locuras transitorias. Pero en este caso, yo lo tengo claro. Así que seamos jóvenes siempre y sigamos coloreando las páginas de nuestra biografía. Ignoremos los complejos que nos encasillan y dejémonos llevar por la magia que nos envuelve en la juventud. Y que las arrugas del sol se confundan con las que nos regala la vida. Que perdamos los papeles más a menudo, y que vivamos cada instante como lo hacíamos cuando éramos jóvenes y no pensábamos en mañana. Alarguemos las madrugadas si nos apetece amanecer en compañía, y afinemos la voz por si la alegría nos empuja a cantar…  Arrinconemos los problemas sin solución y seamos valientes para apartar de nuestro camino a las personas que entorpecen nuestro paseo. Sumemos años a nuestros calendarios. No es necesario madurar, ni crecer muy deprisa. Seamos jóvenes siempre y que nada ni nadie nos quite la alegría.


Recibid mi abrazo, mi beso y la promesa de que volveré con las historias que mi juventud escriba.


Audio (pincha en link)


3 comentarios:

  1. Seamos jóvenes para siempre... Que el descanso que tomes sea antes que todo una tranquilidad para tu alma. Yo espero leer con esa misma tranquilidad todo lo que has escrito en estos meses. Extrañare el post de Laura, pero segura estoy de volver a leerte con la misma expectación de siempre cuando vuelvas a compartir tus palabras.
    Un abrazo del alma desde este lado del mundo.

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    1. Querida Elena, volveré en septiembre con las pilas cargadas y con las ideas renovadas. Reciclar nuestra cabeza de vez en cuando es importante. Un beso grande desde este lado del charco.

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    2. Hola pili porfabor comunicate con migo

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