domingo, 16 de julio de 2017

Di que sí


“Dile que sí, aunque te estés muriendo de miedo, aunque después te arrepientas, porque de todos modos te vas a arrepentir toda la vida si le contestas que no."

                        El amor en los tiempos del cólera.
                               Gabriel García Márquez.

La inspiración se esconde en una palabra, en una frase o un gesto. Y cuando me hace sentir algo diferente, mi imaginación agarra la pluma y empieza a escribir.
Dijo no. Lo pensó y lo meditó hasta quedarse sin argumentos para después tomar la decisión que creyó acertada: decir no. Culpó al miedo, culpó a su incapacidad de querer, culpó a lo que podría llegar a ocurrir, culpó a su ayer… Todas las culpas las encontró mirando a su alrededor, cuando el único culpable era él.

La dejó marchar, se despidió sin dar explicaciones ni pedir perdones. Y la vio alejarse caminando hacia el olvido, sabiendo que perderla sería recordarla cada día a partir de entonces. Y así ocurrió. Tal y como imaginó, ella se olvidó de él convencida de que sus palabras no significaron nada, segura de que fueron una mentira inventada una y mil veces, porque cuando se quiere como él decía querer no dejas marchar y, sin embargo, a pesar de estar seguro de su amor, él sólo pudo soñar cada día con lo que habría pasado si hubiera dicho que sí.

Las novelas tienen muchas letras para contar una historia, y no seré yo la que desvele lo que ocurrió con esta en concreto, El amor en los tiempos del cólera, aunque desde aquí les invito a que la descubran ustedes mismos. Pero lo que sí tengo claro es que durante este ratito que estamos aquí debemos creer que podemos cumplir nuestros sueños, debemos arriesgar sin miedo, debemos confiar en nuestros corazones, porque corremos el riesgo de amanecer un día tras otro preguntándonos qué habría pasado si en lugar de no hubiéramos dicho sí. Y es esta una respuesta que nunca sabremos y que sólo podremos imaginar, y sí, puede que atreviéndonos al final también falláramos, pero siempre nos quedará la duda… Y a veces es mucho más triste soñar con lo que podíamos haber vivido, que lamentarnos por haber tomado la decisión equivocada.

Hay personas que siguen sin entender que lo único importante es el amor, no sólo el amor hacia una persona, sino el amor a la vida, y a todo lo que nos rodea. Querer y ser querido, y que el resto nada importa, porque todo lo demás pasa. Todo. Algunos eligen huir por miedo a fracasar, y nunca nadie logró la felicidad plena huyendo de los momentos que la vida, a veces tan generosa, les regaló.

Porque esto es un ratito, y porque hoy es lo único que tenemos… por eso digan sí, aunque se estén muriendo de miedo, aunque después se arrepientan, porque de todos modos se van a arrepentir toda la vida si le contestan que no.




2 comentarios:

  1. Impresionante. Un placer y una delicia haberte descubierto. Gracias.

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  2. Yo dije "No" hace tres años... Y sigo lamentando no decir "SI". No sé cómo pasó, lo que sé es que diariamente quiero gritar: Sí

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