viernes, 5 de mayo de 2017

La madurez

 "Si obedeces todas las reglas, te perderás toda la diversión".
Katharine Hepburn

Llegué a los cuarenta hace un par de años. Desde entonces, lo veo todo más claro. Fácil. Diferente. He intentado comprender siempre las decisiones que toman en sus vidas los que me rodean, pero aburrida de que ellos criticaran las mías, decidí que había llegado el momento de empezar a hacer lo que me diera la gana.
No soporto la mentira, la palabra soez me incomoda, aunque sea pronunciada con sentido del humor, no me gusta el hombre que no habla bien a las mujeres, ni las mujeres que creen tener todos los derechos y privilegios a su merced, por el mero hecho serlo.
La envidia me produce rechazo y la crítica absurda me aburre. 

No me dejo arrastrar por las conversaciones que dan vueltas hasta entrar en bucle, porque no me gusta marearme. No opino acerca de lo que no sé, y mucho menos si no me interesa y, aunque tenga algo que añadir al diálogo, me callo cuando no me apetece hablar. Prefiero a las personas que leen y que toman vino. No confío en los que no confían en nadie, porque eso me dice que no confían en ellos mismos, y no alargo más de lo necesario un disgusto, una pena o una alegría. Que las emociones son traicioneras, y es peligroso dejar que tomen el control de nuestra vida.
Por suerte, a estas alturas, ya no tengo que explicar porque nunca fui madre, puede que ahora me rodee de las personas adecuadas. Me implico en las relaciones que me aportan algo, y me divierto con los pequeños detalles, los simples, esos que antes pasaban desapercibidos. Me enfado muy poco, porque aprendí a darme la vuelta cuando algo no tiene remedio. No me interesa. O me aburre. Ya no permito las faltas de respeto, ni la falta de educación, y me repugna la mirada del hombre mediocre y avejentado, que flirtea con la torpeza de un zagal.

No me creo nada que no haya visto con mis propios ojos, y no quiero ser testigo de lo que me importe un bledo. Vivo como me da la gana, cumplo con mis obligaciones y respeto al prójimo, pero eso no significa que tenga que gustar a todo el que se cruza en mi camino, y espero que esto siga siendo así, porque en caso contrario sé que estaría viviendo una mentira. Me ha costado mucho trabajo aprender a ser mejor de lo que fui.

Llega una edad en la que has vivido un poco más que ayer y, aunque te quede otro trecho por recorrer, decides que esta parte del paseo harás lo que te apetezca en cada momento, como enamorarte por primera o por séptima vez, sin atender a consejos, envidias o advertencias de los demás, sin caminar de puntillas por los corazones ajenos. Quieres porque quieres querer. Mañana será otro día. Y tu historia es tuya, vuestra. Y punto.

Pones en práctica todo lo aprendido, entiendes que no hay que estar siempre de buen humor, y que tampoco se puede agradar a todo el mundo, pero sobre todo entiendes que, aunque el amor sea una de las cosas más importantes de la vida, se puede definir de muchas maneras, y no todos elegimos la misma. Y te da igual la del resto. Y no te implicas en lo que no quieres. Y, madures o no, decides que no jugarás si no te apetece y que no esperarás nada de nadie, porque el tiempo pasa demasiado rápido. Y de eso te das cuenta de repente, cuando descubres que te has hecho mayor. 

15 comentarios:

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  2. Aplauso enorme. Me lo voy a memorizar para cuando me de un bajón por ser como soy.

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    1. Jajajaja, en lugar de eso, puedes acompañar las patatas fritas con un vino y brindar por ti, que seguro que hay mucho bueno en tus días. ;)

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  3. Hay que ver que bien escribes lo que muchas pensamos.Gracias por compartir tu gran don.
    Guste o no guste.....a mi me encantas😍

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    1. Muchas gracias Carmen, me encanta que te encante. Guste o no, no importa, nunca llueve a gusto de todos. Un abrazo. :)

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  4. Identificada con tus palabras y tu forma de expresar lo que muchos de nosotros pensamos ...una gran escritora ...

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    1. Oh, Yolanda. Muchísimas gracias por tu comentario. Te mando un fuerte abrazo.

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  5. Identificada con tus palabras y tu forma de expresar lo que muchos de nosotros pensamos ...una gran escritora ...

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  6. Siempre ahí y con tus reflexiones, con las que me identifico mucho. Aunque elegí ser madre, ahora y justo 2 años después de cumplir los 40, estoy en esa fase de la madurez. Gracias por tus palabras, bella Laura. Mil besos

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  7. No podría explicar mejor que es alcanzar la verdadera madurez.

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  8. Me encanta y con tu permiso lo compartirè con alguna de mis pacientes de terapia que sé que les va a encantar..
    Un abrazo
    Jaime De La Hoz

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