domingo, 16 de octubre de 2016

Todos los días


Todos los días significa cada día. Aunque sea imposible querer todos los días con la misma intensidad y emoción del principio, porque eso no hay corazón que lo aguante. Pero sí, se puede querer todos los días.

A pesar de que haya momentos de distancia o enfado, a pesar de no encontrar el abrazo que se necesita, a pesar de no mirar de la misma manera, a pesar de todo. Se puede querer todos los días. Nadie dijo que el amor fuera fácil, porque no, no lo es. No decidimos pasar el resto de nuestra vida junto a alguien porque sí, simplemente aparece una persona y ya no podemos imaginar nuestra vida sin ella. Y esto es algo que no ocurre a menudo, pero sucede.

Las relaciones nacen de la sorpresa, de descubrirse poco a poco, de compartir ilusiones. Las relaciones nacen con la esperanza de mantenerte junto a esa persona durante un largo rato, que deseamos que sea todos los días. Pero hay un instante en el que nos conocemos un poco más, y en el que descubrimos algo que no nos gusta o que no nos hace sonreír de la misma manera. Muchos optan por darse la vuelta y correr, porque no todos quieren arriesgar si no tienen la perfección a su lado, otros sin embargo, deciden quedarse, porque entienden que todo lo demás, todo lo que hizo que eligieran a esa persona, es más importante que descubrir ese algo de ella que no les gusta tanto.



Cada día es un nuevo comienzo, un abrazo diferente, y un compromiso renovado. 
Todos los días importan, incluso los feos, porque gracias a ellos aprendemos a conocer al otro, y podemos descubrir algo de nosotros que queremos cambiar. No podemos prometer nuestro amor a alguien para salir corriendo a la primera de cambio. Todos los días significa siempre, y para siempre. Todos los días quiere decir que estaremos juntos pase lo que pase. 

Todos los días implica conocer los defectos del otro y ayudarle a ser mejor, porque querer también significa enseñar. 
Todos los días significa que no nos adentraremos en la noche sin un beso o un perdón, que no amaneceremos enfadados, y que no dejaremos que la locura repentina que provoca el amor nos aleje.

Todos los días es posible, y para lograrlo a veces sólo tenemos que pedir perdón, seguir queriendo de la misma manera y estar convencidos de que junto a esa persona seremos felices. No temamos pedir ayuda, ni confesar nuestros miedos, porque todos los tenemos y, por culpa de ellos, a veces nos equivocamos. Pero si creemos que merece la pena, si queremos compartir nuestros amaneceres con esa persona, entonces no dejemos de amarlas todos los días, aunque a veces lo tengamos que hacer desde la distancia.


Todos los días es posible. Porque para siempre, es una expresión que se cumple cuando nos topamos con ese alguien junto al que queremos crecer un poco cada día, durante el resto de los días.

3 comentarios:

  1. Si supieras cuánto se echan de menos tus letras tan de verdad... gracias por no abandonarnos. ;)

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  2. Lo difícil es encontrar a esa persona con la que se quieren compartir todos los días. O seré yo el que hace que sea complicado. ¡Quién sabe!

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    1. Todos los somos, complicados, quiero decir. Es difícil encontrar a esa persona, pero no es imposible, de ahí la importancia de centrarnos en lo bueno que tenga cuando aparezca... porque no, no somos perfectos. Pero nos podemos complementar a la perfección si así lo queremos, sólo hace falta un poquito de sacrificio a veces, porque no todos los días sale el sol.
      Un saludo.

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