miércoles, 22 de junio de 2016

Ni siquiera tú

Ni siquiera tú, que llevas años mirándome cara a cara. Tú que me has visto crecer, madurar dando traspiés, y tomar decisiones con mayor o menor acierto. Ni siquiera tú, que has sido testigo de mis lágrimas y de mis sonrisas, que has escuchado mis reflexiones tan absurdas como  acertadas. Ni siquiera tú puedes afirmar conocerme.
A algunas personas se les llena la boca de frases hechas, creen saber qué es lo bueno para nosotros  y qué es lo que nunca debemos hacer. Ignoran que nuestra alma no siente como la suya, y que aquello que ellos harían en determinadas situaciones, nosotros jamás nos atreveríamos a hacerlo. Personas que intentan encajar dentro de unos zapatos que no les pertenecen, esforzándose para entrar en ellos, o caminando con torpeza porque les quedan grandes. Ellos no saben nada, no pueden saber lo que ni siquiera tú sabes.


Algunos no se cuestionan el porqué ni el cómo, y viven sin otra ilusión que despertar cada día, respirar y volver a despertar. Otros sienten la falta de aire por culpa de la continua inquietud acerca de su mañana o por la nostalgia de un ayer que ya no volverá. No pensar en nada se convierte en una bendición cuando la cabeza no deja de marearse dando vueltas hasta perder la cordura. Cada uno vive como sabe, como puede o como quiere. Y ni siquiera tú sabes decirme en cuál de estas vidas puedo encajar.
Ni siquiera tú, maldito y venerado espejo. Que me recuerdas las arrugas que soy incapaz de disimular, que reflejas el agotamiento de mi mirada cansada y el brillo de mis ojos emocionados. Ni siquiera tú puedes definirme y explicarme quién soy.
Escucho frases atropelladas de los que dicen saberlo todo de mí, olvidan que para la gran mayoría soy una máscara que dibujé en mi rostro para encajar en sus vidas con naturalidad. Qué sabrán ellos, qué atrevida es la ignorancia… Qué querrán de mí, cuando ni siquiera tú eres capaz de pedirme nada mientras gritas que lo haga todo. Cuando ni siquiera tú, espejo inmortal, eres capaz de mostrarme el reflejo real de mi alma. Tan viva a veces, tan misteriosa otras. Y tan ausente.
Ni siquiera tú sabes qué decir, tú que eres la más honesta de todas las voces que me hablan. Ni siquiera tú.
Dime, espejito mágico, ¿cuál es la más pura de todas mis personalidades?

2 comentarios:

  1. Brutal. Cómo transmites Laura. Cómo has crecido lingüísticamente...

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