domingo, 7 de mayo de 2017

Madre no hay más que una


Dedicado a todas las madres, con mi admiración. 
En especial a la mía y a mi hermana.

Son muchas las cartas que he escrito fingiendo ser alguien que no soy para dedicárselas a una persona ficticia. Y esta noche, víspera de tu día, te he elegido a ti como destinataria, porque una madre merece sus letras dedicadas tanto, o más,que el resto del mundo. 

Cómo empezar cuando se tiene tanto que decir... Te pido perdón. Te pido perdón por tus noches en vela. Por las incómodas volteretas que di en tu vientre y por tus dolores de espalda por llevarme en brazos. Te pido perdón por no haberte hecho caso aquel día o aquella tarde, porque ahora entiendo que el daño que me hice, te lo hice a ti también. Te pido perdón por las lágrimas de desesperación y por los enfados que sufriste por mi culpa. Por las mentiras que inventaba mi miedo, y por los exámenes suspendidos. Por las noches que pasaste esperando a que regresara a casa. Por ignorar tus consejos y por decepcionarte con mis decisiones.
Pero no ha sido un paseo tan dramático, ¿no te parece?, y por eso también quiero darte las gracias.

Gracias por estar siempre a mi lado, cogiéndome de la mano o escondida en la sombra. Por dejar que me equivocara más veces de las que yo hubiera querido y enseñarme a aprender de mis errores. Gracias por cocinar mis platos favoritos en días especiales, y por las cenas en familia en los días normales. Por tus bizcochos en la merienda. Por apretar mi bufanda hasta casi ahogarme, por pelear incansablemente con los nudos de mi pelo, y por mis trenzas de espiga empapadas en colonia. Gracias por acertar siempre con los regalos que con tanta ilusión compras, por la fortaleza que nos contagias a nosotros y por las lecciones que nos das sin saberlo.

Gracias por las horas que pasaste tejiendo esa chaqueta de punto que, aunque no me gustara, lucía orgullosa sólo porque tú me la habías hecho. Por crecer conmigo, y madurar a mi lado. Por enseñarme a vestirme, a pesar de las modas. Por cambiar tu forma de ver la vida sólo por respeto a mí, y por aguantar en silencio las palabras que sabes que no quiero escuchar. Gracias por castigarme, nunca creí que diría esto, porque eso me ayudó a no perderme en el peligro. Gracias por las mesas de Navidad que tan bonitas decoras, por acordarte de mí cuando ves algo que sabes que me gustará. Gracias por dejarme ser un poco como tú, aunque mi terquedad no me permita dejar de ser yo. Por alargar tus brazos y rodearnos protegiéndonos de la locura. Gracias por reírte de mi absurdo, y por escucharme con interés cuando hablo de lo que me preocupa. Por convencerme de que ser diferente es ser especial, y por descargar con disimulo el peso de la mochila que lleno más de la cuenta. Gracias por enseñarme a ser mejor, y por sacar lo mejor de mí, aunque también lo peor a veces, pero hay que compensar. Y gracias por formar parte de mi sueño cumplido, por celebrar conmigo cada triunfo y por tu orgullosa mirada.

Puede que no hayamos sido más que otro ejemplo de madre e hija, y que hayamos pasado por todas las fases que la ignorancia y la inmadurez nos han obligado a pasar. Y en este lugar, conquistada ya la tranquilidad en nuestros días, sólo nos queda disfrutar juntas del camino que nos queda por andar. 

Si de algo estoy orgullosa, al margen de tenerte, es de saber que estas no son palabras vacías, porque cada día intento demostrarte lo que aquí escribo. Pero también sabes que mis letras son mi bien más preciado y por eso te las regalo. Sé que muchas veces hago las cosas mal, pero hasta eso me perdonas, porque sólo una madre sabe que cada hijo vive en su propia burbuja y que, a pesar de tener mucho en común entre ellos, en el fondo somos muy diferentes.

Gracias por estar en el espejo en el que me miro a diario.

No te digo que te quiero, porque me gusta más te adoro.

Tu hija, la testaruda.

PD: Luego voy a comer. No tengo nada en la nevera.






8 comentarios:

  1. Con tu permiso te la robo, cambiaré alguna cosa para mi madre. Gracias. Qué fácil lo haces.

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  2. Qué preciosidad, tienes razón las cosas bonitas hay que compartirlas. Felicidades a ti y a tu madre

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  3. Preciosas palabras para tu madre...Todas se las merece y mucho mas
    Yo nunca le escribí algo tan hermoso a la mía y si tuviera la dirección del cíelo,ahora mismo se la escribiría toda llena de corazones y flores...
    Siempre has sido especial y diferente...Amo esa luz q desprendes mi vida

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    1. Muchas gracias tía. Puedes escribirlas, aunque sea para ti, porque ella está en ti. Un beso enorme. GRACIAS.

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  4. Siempre me emocionas Laura! Que bonito!

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    1. Muchas gracias. Me alegra que te guste. Un beso.

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  5. Realmente hermoso y verdadero. Como madre te agradezco hayas escrito esa hermosa carta a tu madre. Sabes, creo que me siento muy identificada con muchas cosas positivas y negativas que escribes. Pero así es la vida. Como madre, no tenemos escuela que nos enseñe, pero tratamos de extender nuestra poca o mucha experiencia en nuestros hijos, a pesar de nosotros haber tenido una educación muy diferente a la vuestra. Bien dices que tu mamá se adapta, es cierto. Pero esa adaptación siempre va acompañada con un poquito de miedo ante la vida que tenemos y la que tienen Uds., nuestros hijos. Te felicito y qué hermoso sería que todos, padres e hijos, a través de unas palabras, expresáramos con el corazón las situaciones lindas y no tan lindas que hemos experimentado en nuestro crecimiento y pasaje por la vida.

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    1. Querida lectora. Que bonito mensaje me he encontrado esta mañana, leer algo así me conmueve. A veces escribo para que el resto haga suyas mis palabras, en este caso, aunque sea personal, escribí pensado en muchas madres. Tienes razón, todos deberíamos compartir nuestros sentimientos. Es bonito hacerlo. Recibe un abrazo y un GRACIAS.

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