viernes, 11 de marzo de 2016

Carta a Teresa

“Morirás joven, querida”, fueron las últimas palabras que le dije a Teresa hace unos días, después de mantener una conversación larga e inolvidable con ella. Siempre me dijo que tenía algo de meiga… al final parece que no andaba muy equivocada.

Esta carta forma parte de la colección de las cartas que a veces escribe mi imaginación, sin remitente ni destinatario real. Aunque en esta ocasión, por primera vez, seré yo, Laura, la que escriba unas letras dedicadas a Teresa, una persona real. Muy real, créanme.
En una ocasión me pidió que la convirtiera en el personaje de alguno de mis libros, y yo contesté que, con su vida, más bien podría escribir una novela. Pero lo cierto es que ella siempre estuvo y estará escondida entre los renglones, torcidos o no, que yo escriba a lo largo de mi vida, porque ella fue la primera persona que creyó en mí y que martilleó mi cabeza durante meses para que me atreviera a escribir. Sí, fue ella. Y por eso le debo mucho, porque el primer paso que di con fuerza en mis días cobardes, lo di gracias a ella.

Teresa no es una mujer común (hablo en presente mientras mi recuerdo no olvide), es luz y energía, atrevimiento y soberbia, bondad y genio, luz y sombra. Lo tiene todo la gallega, pero si algo define su auténtica personalidad, es el coraje que siempre ha tenido para enfrentarse a la realidad. Ha vivido como le ha dado la gana, ha exprimido cada segundo de su vida eterna y ha disfrutado siempre como si no fuera a volver a amanecer jamás. Pero su último amanecer llegó, y ha dejado un vacío en nosotros, que nadie podrá llenar.
He conocido a pocas personas con un corazón tan grande, y con una manera de querer tan diferente a lo establecido por las reglas que ella se saltaba, a pie o a caballo. Esa forma de querer que tantos insomnios le ha regalado. Y fue ella, la que me enseñó que la familia está por delante de cualquier otra cosa, esa familia a la que adora y quiere incondicionalmente. Aunque los quiera a su manera. Y lo mismo sucede con nosotros, sus amigos leales, a los que no nos hace caso y a los que ignora constantemente, esos amigos a los que nunca olvida. Porque si hay algo que le guste menos que recordar, es olvidar lo vivido.


Es la primera vez que pierdo a una de las personas de mi burbuja, en la que, por suerte, caben muchos otros. Y me asombra que mi tristeza no sea desgarradora, y que mi desconsuelo no me llene de nostalgia. Pero sé que si esto sucede, es sólo porque las dos hicimos las cosas bien, nos respetamos, nos dijimos siempre todo lo que nos disgustaba de la otra y nos quisimos como sólo se puede querer a esas amigas que llevan una parte de ti dentro de ellas, y viceversa. Cuántas veces he dicho que es en vida cuando hay que demostrar cuánto queremos a las personas, eso al menos lo hemos hecho bien las dos. Y quizá, esta sea la razón por la que siento tanta calma dentro de mi corazón ahora.
Sé que está en paz, porque se despidió de la vida en su adorada tierra gallega. Porque su último gesto, llegó con su sonrisa, y porque, aunque yo no escuchara sus últimas palabras, algo me dice que fueron las mismas que tantas veces repetía: adiós vida eterna, recuérdame.

La vida te recuerda Teresiña, así como te recordamos muchos, porque el mero hecho de conocerte, hace que sea imposible olvidarte. Gracias por todos los recuerdos, gracias por tantas lecciones aprendidas y, sobre todo, gracias por enseñarnos que, en esta vida de locos, a veces la locura es la mejor de las opciones.

Espérame un rato largo, y guarda esa botella de vino que me debes. Yo me quedo aquí, bailando con la música alta, brindando contigo, y buscando ese personaje en el que pueda encajar una mujer como tú.  Difícil tarea.
Hasta pronto amiga. Gracias por enseñarme a ser valiente.
Te quiero. Siempre.

Mi homenaje a Teresa Pérez - Sierra Feduchi 



10 comentarios:

  1. Tus palabras.han sido el pincel que han plasmado en un lienzo , lleno de azules y acres, de negros y grises , de trazos gruesos y trazos indefinidos y en conjunto de luces y sombras, la figura de Teresa, una indomable feliz, una amiga crudamente sincera y un ser inolvidable. Colgaré ese cuadro en mi imaginación para cuando su recuerdo vuelva a mí en cualquier momento..

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    1. Hola amigo. Así es, una amiga inolvidable. Gracias por recordarla con tanto cariño, los que la conocemos no podemos recordarla de otra manera. Un beso grande.

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  2. Una triste y amarga noticia. Hace unos días me escribió para decirme que pronto vendría a Madrid y nos veríamos. No pudo ser.
    Teresa, también , confió en mi profesionalmente y en el poco tiempo que pude conocerla y compartir con ella descubrí a esa mujer especial , muy especial.
    Y algo muy importante es que, para lo bueno y para lo malo, se mostraba como era.
    Un beso eterno para una vida eterna, brindo, también, por ti Teresa.

    Dori Vales

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    1. Muchas gracias por tu bonito recuerdo Dori. Te mando un abrazo fuerte y mantenla viva en tu recuerdo.

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  3. HMMM.... ADIOS VIDA ETERNA, RECUÉRDAME ... DESCANSE EN PAZ.

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    1. En paz se fue, ¿pero descansar? ¿Teresa? No lo creo. Un beso Jota.

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  4. Todavía recuerdo el día que la conocí. En Vigo. En la academia de TCPs en la que decidió aparecer un día de sorpresa para ser la mejor comercial que podría haber. Incansable, loca en el buen sentido de la palabra y cerril hasta conseguir sus objetivos. Leo lo que escribes y se me pone la piel de gallina... Porque ella se mostró tal cual la defines desde el minuto uno. Parecía que la conociera de toda la vida aunque solo la conociera de 2 meses.

    Su retiro espiritual gallego, como ella me dijo, fue realmente más retiro que espiritual; ya que su alma era completamente limpia y transparente.

    "Id como si fuerais volando", fue la última frase que les dijo a las alumnas y que nuna olvidarán.

    Ella no ha muerto, simplemente ahora vuela más alto

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    1. Preciosas palabras. Mil gracias por compartirlas. Estás en lo cierto. TERESA nunca se irá, nunca se fue. Un abrazo. Gracias.

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  5. Sin duda fue una mujer especial. Pero leyendo tus palabras, estoy segura de que fuiste igual de especial para ella. Felicidades. Me has conmovido.

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