viernes, 11 de diciembre de 2015

Amor. Desamor.

-¿Qué es el amor?
-No lo sé.
-¿No lo sabes?
-Sí, sí lo sé, pero no sé cómo explicarlo…
-¡Ah! ¿Y el desamor?
-¡Uf!, ni idea, tampoco lo sé… Lo que viene después imagino.
-¿Después del amor?
-Sí, bueno, después de todo. ¡Yo que sé!, no es algo que se pueda explicar así como así, se siente y punto.

-Ahhh…
Reír. Bailar. Emocionarse. Ayuno. Mariposas. Cantar. Sexo. Ilusiones. Lágrimas. Decepción. Entusiasmo. Dormir. Desconsuelo. Compartir. Egoísmo. Flores. Llanto. Sorpresa. Duda. Temblor. Caricias. Decisión. Confianza. Tristeza. Abrazos. Miradas. Seguridad. Desconsuelo. Perdición. Locura. Sensatez. Besos. Vino. Insomnio. Carcajadas. Comprensión. Sinceridad. Declaración. Soledad. Sonrisa…

No, no lo puedo definir, porque para entender el amor, hay que sentirlo. Pero me sorprende que al describirlo, también menciono las emociones que solo el desamor provoca. ¿Qué sentido tiene esto?, ¿son tan dependientes el uno del otro? Antes de enloquecer buscando una respuesta, dejo que sea mi otra personalidad la que me responda: sí, lo son. Ambos se sienten, se sufren y se viven, y sólo el que ha estado en ambos lugares reconoce la inevitable relación que existe entre ellos.

A menudo me pregunto si realmente lo importante de vivir es el resultado de lo vivido. El objetivo conseguido. Pues si cuando el amor termina lo hace con un llanto, y el desamor con una sonrisa, ¿qué sentido tiene disfrutar o sufrir mientras tanto? ¿Es este o no un mundo de locos?... Me sirvo una copa de vino, espero a que mi cordura despierte y empiezo a entenderlo todo: en esta vida merece la pena vivir con emoción cualquier cosa que nos haga sentir, y si seguimos caminando lo haremos gracias a lo vivido. No importa lo poco o lo mucho que dure algo, lo importante es vivirlo, y pase lo que pase después, siempre habrá una lección aprendida.

No tengo respuestas para todo, pero en ocasiones me tranquiliza encontrar una explicación que me haga sentir mejor. Puede que hablar de según qué cosas sea algo atrevido por mi parte, pero en este caso, si hablo de esto que escribo, es porque al menos lo he sentido una vez, lo he vivido dos y lo he sufrido tres. Y sinceramente diré que en más de una ocasión, habría agradecido una respuesta adelantada  a mis preguntas imposibles. O una simple palabra que me ayudara a entender lo que nadie supo explicarme.
Sigamos viviendo entonces, que lo bueno sea lo que escriba nuestros recuerdos, y que los dramas nos enseñen las mejores lecciones. Gracias. De nada. Hasta luego.




2 comentarios:

  1. Me gusta lo que planteas y como lo planteas. La lista de palabras que pones y "volantazo" que das seguidamente.
    Creo que el desamor si es lo que viene después del amor, pero sólo a veces. Otras veces el desamor está ahí, sin la necesidad de haber tenido amor.
    Simplemente es, la falta de amor.
    @calleversato

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