lunes, 23 de noviembre de 2015

Yo prometo

Prometo dedicarme un minuto de reflexión, antes de tomar la decisión que crea más acertada. Prometo no culpar a nadie si me equivoco, y asumir las consecuencias de mi elección.
Ser consecuente, eso prometo.

Prometo ser honesta en mis palabras, apartar la mentira y el engaño de mis pensamientos, y hablar con sinceridad al resto. Prometo pedir perdón, atreverme a perdonar el error ajeno, y perdonarme a mí, eso prometo.
Prometo cuidar de los que quiero, no como ellos quieren que lo haga, sino como yo soy capaz de hacerlo. Dar lo mejor de mí, aunque sea mucho o poco para ellos, pero que siempre sea lo mejor que tengo. Prometo mantener intacto ese don que todas las personas tenemos, aunque sea insignificante para la gran mayoría, pero cuidarlo como si fuera mi bien más preciado, y nunca temer perderlo. Compartirlo, eso prometo.

Prometo enamorarme decenas de veces, de una persona o de un momento, aunque el enamoramiento dure tan solo un instante. Pero disfrutar de mi emoción, como si esta no fuera algo perecedero.

Prometo ser perseverante, trabajar y no rendirme para alcanzar mis sueños. Ignorar las palabras de los que no creen en mí, y alimentarme de la crítica de los que me hablan honestos.
Prometo hacer que cada día cuente. No dejar que la rutina entorpezca mi camino, y crear ilusiones de los detalles más pequeños. Prometo ser agradecida con la vida, valorar todo lo bueno que me brinda, y dar gracias por todos los amaneceres que todavía tengo.

Yo prometo cumplir las promesas que hago, aunque tenga que esforzarme y trabajar para no cometer un fallo. Aprender de mis errores, y aplaudir mis aciertos. Eso prometo.
Prometo no dejar que la cobardía me arrastre hasta el lugar en el que no quiero estar, y no culpar a nadie por no ser valiente para no hacerlo.

Prometo formar parte de este mundo, entender y aceptar lo que ocurre a mi alrededor, y disfrutar de lo que poseo. Prometo compartir. No ser egoísta, y querer por encima de todo. Prometo no juzgar ni criticar a aquellos que no sean como yo, silenciar a la maldad y borrar el odio de las palabras que tecleo. No hablar a la espalda de nadie, eso prometo.

Prometo seguir viviendo intensamente, sonreír cuando menos ganas tenga de hacerlo, y reír a carcajadas al ver mi cara en el espejo. Prometo reírme de mí, para que no me importe lo que haga el resto.

Prometo no hablar de imposibles. No silenciar opiniones de los que no piensan como yo pienso, y no regar la maceta del rencor eterno. Prometo ser atrevida, y no temer decir que no, cuando esa sea la única respuesta posible. 

Y prometo tender mi mano a todo el que necesite ayuda. Sin preguntar razones.

Prometo no dejar que pase un día sin haber pedido perdón, y sin haber dicho te quiero. Aunque muchas veces se dé por hecho. Llorar de alegría o de pena, dependiendo del momento, esto también lo prometo.

Prometo amanecer cada mañana consciente de mi suerte por seguir paseando por este mundo. Y prometo, por encima de todo, hacer que este paseo sea tan salvaje como tranquilo, tan auténtico como inolvidable.


Prometo que, a pesar de la vida, nunca dejaré de ser yo. Y que intentaré cumplir cada día, esto que hoy prometo.

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