jueves, 16 de abril de 2015

En el punto de partida

"Porque cada día es un comienzo nuevo,
porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero."
Mario Benedetti, No te rindas
 

Hay alguien que te quiere… Puede que aún no te haya encontrado, pero existe y llegará. Créeme.

Duele volver al punto de partida, duelen los años que cargamos encima, las experiencias y las decepciones. Duele la vida a veces, lo sé. Volver a empezar no es fácil, no por el miedo que tengamos de mirar hacia delante, sino por olvidar lo que dejamos atrás. Por perdonar y por perdonarnos, esa difícil tarea que no siempre aprendemos a tiempo. Sí, duele el punto de partida, porque al hacerlo siempre nos arrepentimos de lo que hicimos ayer, de lo que quisimos y de lo que perdimos en nuestro paseo, o en todos ellos. Pero piensa que no habrías llegado hasta aquí si no lo hubieras intentado, piensa que tú amaste de verdad y que tu ilusión era verdadera, convéncete de que nada hiciste mal. Creer en el amor incondicional no te hace culpable de tu pena, sino todo lo contrario, te convierte en alguien valiente y auténtico.

Vuelve al punto de partida. Pero hazlo con la cabeza bien alta, conservando los mejores recuerdos que te hicieron sonreír, y disfrutando del sabor de los besos que diste con el corazón. Para siempre es una expresión poco generosa en ocasiones, porque para siempre no siempre significa eternamente, palabras que mienten al que las escucha y que borran la verdad en la mirada del que las dice. Para siempre y nunca son palabras que hay que decir con cuidado, porque pueden dañar esperanzas a su paso.

Vuelve al punto de partida. Y no lo hagas sintiendo la humillación ni el rencor del que se siente abandonado, no lo hagas odiando al que te llevó hasta este nuevo comienzo. Porque la vida no es más que esto, vivencias, aprendizaje y recuerdos. Vuelve al punto de partida. Y recupera la esperanza, no dejes que esta se quede en el olvido, porque siempre hay un alguien que te devolverá la sonrisa, alguien verdadero para caminar a tu vera en este nuevo paseo. Aunque ahora no quieras verlo, aunque ahora de nada sirva, aunque tus lágrimas empapen el suelo que pisas y no quieras moverte de aquí durante un rato, vuelve a intentarlo. Quédate ahí, no te des la vuelta, no busques lo que ya no existe, no luches en la batalla perdida.

Vuelve al punto de partida, porque cada día es un comienzo, porque esta es la hora y su mejor momento… Eres importante, no lo olvides nunca, porque sólo así lograrás que los demás te traten como tal.

Vuelve al punto de partida y no tengas miedo. 

 

 
Para R.

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