lunes, 2 de marzo de 2015

Casualidad

Qué casualidad que aparezcas ahora, justo en el momento en el que te estaba pensando. Qué casualidad, bonito acierto del destino, puntería entrenada y precisa. Casualidad es haber despertado hoy con esta palabra un instante antes de que el despertador empezara a tararear la canción de mis amaneceres más madrugadores.

Casualidad es llamar a una amiga cuando acaba de entrar en la sala de partos, no un minuto antes, ni tres después, sino en ese minuto exacto, mientras da la bienvenida a su bebé asustado. Casualidad es escribirte una carta mientras tu estás haciendo lo mismo. Y que, de entre todas las canciones compuestas, nuestra favorita sea la misma. O la misma película. O el mismo libro. O el mismo sabor... Las casualidades no existen, según dicen, las casualidades existen, dice el resto. Y yo no sé a qué atenerme. No sé en qué lugar colocarme, porque hay días en los que me sorprendo sorprendiéndome por el nuevo acierto del destino y hay otros en los que, por más que culpen al azar, yo sé que de no haber sido por mi perseverancia y mi ilusión, nada habría sucedido de verdad. 
Necesitamos encontrar una explicación a lo que vivimos. Necesitamos respuesta para el porqué eterno para el que nunca tendremos respuesta.

Resolvemos nuestras dudas hablando de la casualidad, ignoramos la posibilidad de que a lo mejor tenemos una fuerza mucho mayor de lo que creemos, gracias a la cual somos capaces de atraer nuestros sueños. Pero es más sencillo creer que todo es una casualidad. Porque la magia está tan viva como muerta, dependiendo de lo que cada cual crea. Y el destino o la serendipia son palabras muy valientes,  que preferimos justificar diciendo que lo ocurrido es mera casualidad.

Casualidad, todo es casualidad.
Que amanezcamos a la misma hora, aun estando a kilómetros de distancia, es casualidad, y que nos soñemos al mismo tiempo cuando nuestros cuerpos ni siquiera puedan rozarse, sí, también es casualidad. Es una casualidad que nos encontremos en el día exacto en el que decidimos olvidarnos. Casualidad es que hayas acabado viviendo una vida que sólo te atreviste a soñar. Casualidad es que de pronto encuentres, lo que perdiste tiempo atrás.

Casualidad es una palabra que utilizamos inconscientemente cuando comprobamos que lo inesperado siempre ocurre, y nos asusta tanto, que nos alejamos asegurando que no es más que eso… Una simple casualidad.

7 comentarios:

  1. Sabias palabras.
    A ver si esa casualidad me lleva a ti.
    ;)

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  2. Pues fíjate que cosas, que llevo poquito en tu blog, y a pesar de ir muy justa de tiempo, hoy te leí ¿casualidad? Un besitoooo, me ha encantado tu post

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    1. Hola Yolanda, muchas gracias por leerme, la verdad es que esta ha sido una entrada con diferencia de opiniones, y aunque me quieran convencer de ello, no creo en las casualidades, si cambio de opinión lo escribiré.
      Un beso y gracias.

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  3. La casualidad es un concepto que ha inventado el hombre para explicar lo que es incapaz de comprender. Yo creo que todo tiene una explicación, pero algunas de esas explicaciones son tan complejas que se nos escapan.

    El caso es que nos gusta aparentar tener todo bajo control y poder dar respuesta a todo, así que, aquello para lo que no tenemos explicación, lo ventilamos afirmando con rotundidad que es obra de la casualidad. El que lo afirma se queda tan ancho y el que lo escucha lo hace suyo y se lo repite a los demás porque se lo ha oído a un tipo muy listo con varios doctorados por la Universidad de Wichita.

    Al final todo es cuestión de creencias. Unos creen en la casualidad, otros creen en el poder de la mente (o del corazón, del alma o cualquier otro concepto etéreo) y otros ... Otros no sé en lo que creemos, pero sabemos que hay mucho más de lo que podemos entender en este momento. Y todos tenemos algo en común: no podemos demostrar nada de lo que creemos.

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    1. ¡¡¡Genial!!!, si llego a leerte antes, escribo un post diferente seguro. Muchas gracias, está claro desde las galaxias todo se entiende mejor... Tendremos que subir a pasear por allí de cuando en cuando...
      Gracias.

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  4. Yo cada vez creo más que las cosas ocurren y suceden a aquellas personas que están en una búsqueda constante, que su curiosidad es ilimitada, que su motivación por vivir en plenitud es plena... De esta manera, al aumentar los intereses (entendidos como deseo de saber) se encuentran con más facilidad con las infinitas situaciones que acaecen en nuestro vivir cotidiano. Muchos de los sabios que son y que en el mundo han sido nos ponen ejemplos de lo que he señalado y yo comparto esa visión. Mi encuentro con tu blog, tu libro y tu persona no ha sido fruto del azar, de la casualidad, de la suerte o porque algún dios lo quisiera así. Ha sido una cuestión de búsqueda, pura y dura, de una persona que tratase cuestiones que despertaban asuntos de mi interés. Como estaba convencido de que aparecería, surgió Palabra de Laura y las producciones de la persona autora del blog. ¡¡Eureka!! Ahora, tendré que hacer lo posible por abonar a tal criatura que me hace la vida más agradable. ¡¡Gracias!!

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    1. Gracias a ti José Luis,
      Estoy segura de que mis letras aparecieron en el momento en el que buscabas algo, fuera lo que fuese... ¡y llegó Palabra de Laura!; vaya... Estoy contigo, las cosas les suceden a aquellos que salen a buscar, y mientras viven todo es posible...
      Seguiremos buscando, que este efímero paseo a veces es infinito.
      Tal criatura no necesita más abono que un lector del que aprender.
      Gracias.

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