viernes, 27 de mayo de 2016

Amor


¿Te has enamorado alguna vez? Me doy la vuelta buscando a alguien detrás de mí esperando que me sople la respuesta. Nadie. Y contesto:  ¿eso cómo se sabe? Y es aquí donde cada cual opina: se sabe porque el estómago se te cierra, porque no puedes dejar de pensar en esa persona, porque sólo quieres estar a su lado, porque no concibes tu vida sin ella… y otras tantas respuestas. Me he enamorado treinta veces entonces, o puede que dos, según la definición que elija...

Creo recordar que amor fue elegida hace un tiempo como la palabra más importante del castellano. Y si no fue así yo me lo invento, porque me parecería una buena elección. Y en este rincón mío, es una palabra que menciono cada cuatro o cinco párrafos, más o menos. Es normal, yo fui una de las que la votó para que fuera la ganadora, y como tal tengo que ser consecuente con mi votación.

Cuando elijo la palabra acerca de la que quiero hablar, busco su significado en el diccionario. Como he hecho hoy, y cuál ha sido mi sorpresa cuando me he encontrado con catorce definiciones. Catorce. Tras leer y releer cada una de ellas, finalmente he decidido que no las mencionaría, porque no quiero hablar del amor como una definición, sino como algo que sólo se puede sentir, sin explicaciones de por medio. El amor está ahí. En cada esquina, en cada paisaje y en cada una de las personas que nos rodean. No significa que vayamos dando besos a diestro y siniestro, no, pero sí que al menos lo tengamos presente, porque lo que se recibe después de darlo nos devolverá algo increíble. No pido que me crean, pero háganlo y después hablamos.

A veces hablamos del amor y nos ruborizamos, como si nos avergonzara el simple hecho de pronunciarlo. Resulta más fácil hablar de cosas feas que de algo bonito, que acabamos definiendo como ñoñería, o cursilada… Y lo digo con conocimiento de causa, pues en este libro eterno en el que escribo, soy más leída al hablar de indignaciones que al hacerlo de lindezas, ¡vaya! La facilidad con la que se dice te quiero ha dejado de darle a esta expresión la importancia que tiene, y aunque la mayoría de las veces ya se sepa; ¿se lo decimos a las personas que llevan a nuestra vera toda la vida?... Nuestros padres lo saben, claro que lo saben, pero su mirada brilla diferente cuando lo escuchan, nuestros hijos, nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestra pareja… Decir te quiero a veces sólo es la respuesta a ese algo que les inquieta. Y tiene la misma eficacia que el abrazo que se da desde dentro, el que te amarra a alguien y te hace sentir que después de eso, ya nada malo puede pasar.

Como me descubrió un amigo hace mucho tiempo: hay personas que están enamoradas del amor, saben que esa persona existe, ese alguien que define el amor de la misma manera que ellos lo hacen, que no necesita rutinas ni compromisos firmados, que aman con tanta intensidad que incluso hacen que la distancia desaparezca,  y que entiende sus palabras incluso cuando no las dicen. Existe ese amor, sí, claro que existe, no olvidemos que por muy raros o diferentes que nos sintamos a veces, siempre, siempre, hay otro alguien que es así… y tarde o temprano llegará.

Por muchas definiciones que existan, la única que importa es la que nosotros le demos, y que actuemos en consecuencia… ¿y después?, ¡qué importa!, lo tuvimos y ese es el mejor de los regalos. 

10 comentarios:

  1. Así es... es amor no se siente siempre igual, y cada uno debe de tratarlo según lo sienta. Una vez más me quito el sombrero.

    Gracias por escribir tan valiente

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    1. Si no fuera por la valentía creo que este lugar no existiría... Ponte el sombrero otra vez, que ya he recibido el saludo agradecida.

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  2. Hablarle a otra persona de amor y ruborizarse es, para mi, un asunto normal cuando llego a hacerlo. Querer hablar de amor y contenerse, también, porque se tiene miedo al ridículo. Sentir lo que tu enumeras cuando vives el amor, sucede porque con tal emoción creas una ficción que puede ser distinta cuando topas la realidad. Cuando cultivas las sensibilidades, tus emociones fluyen de manera distinta, se enriquecen y ves lo que te envuelve desde una actitud sensual, con querencia, de manera positiva.
    Ser un amante plátonico, como expresión de atracción por aquello que consideras bello, porque esa emoción produce movimientos en tu interior, como ser influenciable ante textos como el tuyo, como tener adicción a visitarte (que no vicio)... es encontrar amor en una esquina aunque sea imposible. Como bien dices, el que conoce la tarea de sembrar afectos va recogiendo frutos coloridos.
    Tomo prestados, para no alargarme más, versos de José Hierro y digo, sobre el amor:
    Porque yo que he he sentido una vez en mis manos temblar su energía
    no podré morir nunca.
    Aunque muera mi cuerpo y no quede memoria de mí.

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    1. Gracias por los versos, los genios saben simplificar en tres versos los que otros contamos con párrafos infinitos.

      El amor en cualquiera de sus formas es necesario, no sólo el amor de pareja, sino todo lo que sea que nos haga sentir que estamos vivos, y que nos haga disfrutar de ese momento... dure lo que dure.

      Agradecida siempre.

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  3. He empezado a escribir y, cuando llevaba no menos de seis párrafos de rollo (pero rollo, rollo), he pensado que el amor y el academicismo (como el de las definiciones del diccionario) se llevan mal. Cada uno vive el amor como puede y lo sueña como quiere.

    Algunos lo encuentran decenas de veces, otros siempre están alerta pero parecen no encontrarlo nunca, y otros, tal vez los más listos, se dan cuenta de que, como decía esa bonita canción "el amor está en el aire, en cualquier lugar al que miro, en todo lo que veo y oigo".

    Revisando la letra, este amoroso personaje, sentía todo eso cuando miraba los ojos de su amada o le escuchaba decir su nombre, así que no nos vale, ese estaba felizmente atontado.

    Me gusta tu conclusión. Da igual las definiciones del amor que existan, la importante es la nuestra. Y, yo añadiría, es posible que no sepamos cuál es hasta que nos topemos de bruces con ella (en mi caso, con la miopía y la presbicia, me pasará con eso y con más cosas).

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    1. No culpes a la miopía de nada... Ver algo así va más allá de la mirada. Cada cual siente como siente, y por eso muchas veces criticamos tan alegremente las relaciones que no entendemos, pero en una relación hay dos personas (a veces con invitados), y es a ellos a quienes les corresponde decidir qué es lo que sienten y cómo quieren vivirlo...

      Cada uno somos un mundo y es nuestra responsabilidad que éste sea el mejor lugar en el que deseemos vivir.

      Gracias por tus ratos perdidos en mis letras.

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    2. ¿Ratos perdidos? Pocas cosas hago a lo largo del día más productivas que perderme por aquí o, más bien, encontrarme en algunas de las cosas que escribes. Gracias a ti por tus textos y tus respuestas personalizadas (cuando tengas cientos de fans no creo que puedas cuidarnos tanto).

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    3. Cuando tenga cientos de fans haré una fiesta para todos, y después aprenderé a gestionar mi tiempo para seguir contestando... Gracias por tus paseos al planeta tierra.. ¿a quién se le ocurre con lo bien que se debe de estar por allí arriba?

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  4. Que me gusta leerte!!!!! ANONIMA CONOCIDA

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