martes, 10 de mayo de 2016

Querida amiga traicionada


Nota: Este escrito está inspirado en hechos reales aunque no conozco a las partes, y  se puede leer en femenino o en masculino, es decir, querido amigo traicionado. 

Te escribo con la esperanza de que me leas, porque sólo quiero ayudarte. Llevo tiempo siendo testigo de la vida que llevas y tengo que decirte que no, no me gusta nada ver la mujer en la que te has convertido. 
Tú no lo entiendes, me dirás, o tú no tienes ni idea por lo que yo he pasado, que suena más dramático. Y tienes razón, no, no tengo ni idea. Pero  a mí también me engañaron y me mintieron en algún momento de mi vida, y puede que mi situación, sin niños de por medio me ayudara a escapar de una relación que me estaba haciendo más daño que otra cosa. Yo no tenía un arma tan valiosa como es la de tener un hijo en común, para luchar por eso que creía que me pertenecía, o para castigar sin más a la persona a la que culpaba de destrozar mi vida. No, puede que tengas razón, puede que no tenga ni idea de lo que has sufrido… pero sé que hay muchos hombres capaces de volver locas a las mujeres que están enamoradas de ellos. Hombres cobardes que no saben parar a tiempo y que eligen el camino fácil para alejarse: el engaño.

Te aseguro que estoy del lado de la mujer cuando ésta es trabajadora y luchadora, y cuando mira por el bien de sus hijos por encima de todo. Es muy fácil escupir mentiras acerca de lo mala persona que es el padre después de la separación, pero ¿quién nos da el derecho de traer un hijo al mundo y apartarlo para siempre de su familia? Una mujer ruin y egoísta, aunque al final la razón la tenga siempre ella, porque la víctima en femenino gana más batallas que en masculino. 
Te pido que pares un momento, y que mires tu reflejo enfurecido en el espejo, ¿merece la pena? Has perdido tu alegría y tu ilusión por todo, y cada vez estás más muerta en vida porque  lo único que te importa es la batalla. Pelear por seguir viviendo como lo haces, viviendo de él, de su dinero y del derecho que injustamente te otorgan los tribunales. Pero si yo tuviera que elegir a alguien para que desempeñara ese papel, le elegiría a él. Porque él no educa desde el odio, no insulta delante de su hijo para que éste acabe emocionalmente dañado por una infancia de mierda regalada por unos padres cuyo único error fue que dejaron de quererse. A veces miro de reojo a los niños y me pregunto ¿por qué?, ¿cuál es la razón que os llevó a ser padres?, ¿un vínculo para no separaros nunca?, ¿el egoísmo?, ¿la atadura hasta el final de los días?... Ellos están y estarán aquí para siempre. Y vosotros sois tan responsables de su felicidad como lo sois de sus miedos y de sus tristezas. 

Tienes todo el derecho del mundo a enfadarte, a pasar tus días de duelo, a sentirte una víctima con el corazón roto y a luchar hasta el final por lo que crees que es tuyo. Pero te pido que te preguntes una cosa: ¿es él un buen padre para tu hijo?, no te pregunto si es buen marido, o compañero, o amante, no, sólo eso: ¿es buen padre? Y si eres honesta en tu respuesta, y si la respuesta es que sí lo es, te pido que por tu bien, por tu salud mental y por tu felicidad, intentes verlo en tu vida sólo como eso: el padre de tu hijo.
Te escribo como te escribiría una amiga de verdad, no una de ésas que te jalea para que pelees más, para que luches más y para que castigues más. No, ésa no seré yo. Si estoy aquí es para decirte que pares, que tienes una vida de mierda desde hace tiempo, y que no culpes a nadie por ello, porque eres tú la que ha elegido tenerla. No me digas que es imposible, porque también conozco a parejas separadas que han logrado, después de un tiempo, llegar a un acuerdo por el beneficio de sus hijos. Y ¿sabes?, son unos hijos maravillosos, felices y honestos. Unos hijos que entienden la diferencia entre el amor y el odio, que respetan a sus padres y que entienden que no pasa nada por vivir separados, porque al final, los niños son muy generosos, y sacan lo mejor de cada momento que comparten con ellos, sólo porque sus padres, por separado, les conceden esos momentos se recuerdan por siempre jamás.

Espero que en algún momento despiertes, y que encuentres la manera de aceptar que tu historia de amor se acabó hace mucho, y que puedes volver a ser feliz , siempre que te alejes de la oscuridad en la que tu victimismo decidió asentarse. Te deseo mucha suerte y espero que tu hijo pueda crecer siendo tan feliz como merece, y esto sólo depende de vosotros.

Hasta pronto. Y mucha suerte. 



13 comentarios:

  1. Pues estoy de acuerdo en parte. Pero claro cada situación es diferente. Aunque he de reconocer que muchas veces se le da la razón a la mujer, y el hombre no siempre es el malo. Habría que tratarlos por igual, sin importar los sexos, porque el victimismo ha hecho mucho daño a los niños de la pareja... gracias por tu sensatez a la hora de escribir. Eso es lo que hace falta: sensatez.

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  2. Pues yo como profesional; aseguro que cada moneda tiene dos caras; y que para hablar de situaciones tan delicadas hay que hacerlo desde la imparcialidad y manejando los datos objetivos; la verdad no es absoluta; y nadie la posee.

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    1. Totalmente de acuerdo contigo, agradezco mucho la opinión de una profesional, que seguramente sepa hablar mejor de estos temas de lo que yo lo hago. Sin duda hay que conocer siempre las dos versiones, y nunca generalizar. Muchas gracias por compartir tu opinión, lo aprecio mucho. Un saludo.

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    2. Me gustaría "apuntarle" al o la profesional ,que si lo es, trate de distinguir lo que es justo de lo que no lo es, que busque el bien de su cliente sin dañar el honor de la parte contraria ni su imagen ante sus hijos, por que profesionales de esas características sobran en los colegios de abogados. Un saludo

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    3. Los profesionales dejan de serlo cuando se implican personalmente en la toma de cualquier decisión. Por desgracia vemos que esto ocurre a menudo, pero siendo justos diré que también por suerte, aún quedan muchos que respetan la ley y aplican el sentido común.
      Un saludo y gracias por no descalificar en tu acertada reflexión.

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  3. Yo tendría más cuidado porque por artículos así te puede caer un puro, a lo mejor te ves implicada en un juicio sin quererlo... Es un consejo.

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    1. ¿En serio?, muchas gracias por el consejo. Se agradece...

      Una pregunta: ¿la citación llegaría a mi casa o tengo que ir a algún sitio a pedirla?, ¿o me la mandan por aquí?... No estoy muy puesta, lo siento.

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  4. Bravo Laura, así es. Hay que seguir viviendo la vida propia, no la ajena Y que al final todo pasa y nada queda.

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    1. Todo pasa, y a veces algo queda... pero no tiene porque ser malo. Podemos elegir quedarnos con lo bueno.
      Saludos.

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  5. Yo no se si estarás hablando del caso del que yo he sido y soy testigo. Si es así, el señor X te ha informado mal. Esa vida que tachas de "vida de mierda" ha sido dedicada por entero a la que era su familia, y lo que hace ahora ella es precisamente seguir luchando porque sus hijos no reduzcan su nivel de vida mientras él sigue tirando la pasta como ha hecho toda la vida en él, exclusivamente en él. Entiendo que al tener solo la versión del señor místico es fácil caer presa de sus cantos de sirena pero, créeme, las cosas no son así. Si no se trata del caso del que hablo, quizá también te valga lo que escribo, si se trata del mismo caso tú sabrás que lo es por lo que he escrito.

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    1. Me gusta responder personalmente a los comentarios, pero al ser anónimo el remitente, no sé si caerá en saco roto. En primer lugar, agradecerte que te hayas tomado un rato para escribir y, en segundo lugar, siento decirte que en este escrito no hablo de un caso en concreto, si no de muchos - ya sea de mi entorno o de lo que leemos cada día en prensa - nunca jamás me posiciono de parte de nadie, porque sé de primera mano que toda historia tiene dos y tres versiones. A veces los artículos los escribo de un lado y otras de otro. Pero soy consciente de lo injusto que es generalizar, porque cada pareja es un mundo.
      Y ese adjetivo de "místico" me ha encantado, conozco a muchos hombres que se preocupan de dar pena... El problema es de las que los crean. Mi única moraleja es mirar hacia delante, que la vida es corta...Un saludo y gracias.

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  6. No cae en saco roto. Efectivamente, lo que hay que hacer es mirar para adelante y tratar de vivir la nueva vida que las circunstancias nos dan. La pena es que algunos lo quieren todo, sin darse cuenta que cierto control no se puede ejercer una vez separados. Cuando se pretende ejercer ese control a través de los hijos, se pierde por completo cualquier atisbo de razón que se pudiera haber tenido en un principio. Muchas gracias por tomarte la molestia de responder.

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    1. Totalmente de acuerdo, querer tener el control a través de los hijos es de mediocres... Por suerte hay personas sensatas y buenas todavía. Gracias a ti y, con toda la honestidad, deseo que en el mundo que nos rodea, a ti y a mí, la cordura prime de una vez por todas. Un abrazo.

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