martes, 26 de abril de 2016

No toda mujer tiene algo de puta


He leído un artículo que ha llamado mi atención, titulado “Toda mujer tiene algo de puta”, y como respeto a todo el que como yo, comparte sus reflexiones, no me importa hacerle publicidad gratuita. No criticaré lo que he leído, ¿quién soy yo para criticar?, pero como mujer, me adjudico el derecho a opinar acerca del citado texto.
Dice el escrito, entre otras muchas cosas, que las mujeres que llevan los labios rojos, y visten minifalda son consideradas putas. ¡Toma ya! Pues no, no estoy de acuerdo. De hecho, hace unos días, sin ir más lejos, me presenté en una fiesta con un vestido minifaldero y los labios rojos, y puedo prometer, y prometo, que al salir por la puerta de casa me sentí felizmente guapa, pero no puta. Porque ante todo, creo que las mujeres que desempeñan la profesión más antigua, merecen un respeto. Muchas de ellas son engañadas o robadas por algún malnacido, o se han visto en la necesidad de ejercer esta profesión para alimentar a sus hijos, o lo hacen porque les da la gana. Y antes de juzgarlas a ellas, posiblemente empezaría hablando de algunos de sus clientes. Pero no seré yo la que juzgue, porque  nunca he tenido que ponerme en sus zapatos.


“…el hombre quiere una mujer que lo satisfaga pero si se comporta sin miedos y con los pantalones bien puestos para decirle al mundo lo que desean es tachada como puta.” Lo confieso, me quedo sin argumentos para debatir afirmaciones como esta. Hasta donde alcanza mi memoria, siempre he sido una persona con pocos miedos y con decisión ante la vida, ¿¡seré puta!?...  nos hemos encargado que la mujer ideal sea una madre abnegada, una esposa sumisa, una hija solapada, esa mujer intachable a la cual jamás se le relacionaría con algún acto carnal y es por culpa misma de las mujeres que el hombre las ha sometido a cumplir esos roles que aún son notorios después de 14 años de transcurrido del siglo XXI”, y esto continúa, leo y releo algunos párrafos creyendo que los he leído mal, pero no. Dicen lo que dicen. Y yo alucino cada vez un poco más. Nunca he sido partidaria de fomentar estos debates sexistas, pero si algo tengo claro, es que hombres y mujeres somos diferentes. Y mucho. De nada sirven algunas comparaciones.
No soy feminista, ni sexóloga, ni terapeuta… Soy simplemente una mujer que se rodea de personas, de mujeres que, como mi madre, siempre ha cuidado mucho su aspecto, y a la que nunca he visto como madre abnegada; de amigas que, casadas o solteras, han encontrado a la persona con la que compartir sus días aprendiendo a respetarse como lo que son, personas sin más. Mujeres que han expresado sus sentimientos, y han compartido sus fantasías sin miedo a que las tacharan de putas. No generalizaré, porque sé perfectamente que no existe una norma que nos haga a todas iguales, cada cual tiene una circunstancia, unos valores y una educación, pero creo que no debemos juzgar tan alegremente, porque es difícil conocer la historia de cada cual.

Entiendo este escrito como un grito de guerra, una extraña necesidad  que tienen algunas mujeres de tener que demostrar siempre que son mejores que los hombres, que no los necesitan porque son felizmente independientes. Y cuando esa soltería es una elección, el insulto sobra, pero si la soltería es una obligación entonces la cosa cambia. Uno de los grandes errores de este mundo en el que vivimos es que creemos que para defender nuestra posición hemos de criticar al resto, cuando todos somos libres de elegir el lugar en el que queremos estar. Pero claro, eso a veces cuesta, y el insulto es el camino más fácil.

Respeto la opinión del resto, así como respeto las reflexiones escritas por otros. Pero hoy no me he querido callar, porque no quiero que me metan en ese grupo. En el de las putas. Porque no, no lo soy. Y seguiré pintándome los labios de color rojo, y vistiendo como me guste (sin olvidar que ya no soy una quinceañera para llevar determinada ropa), y hablando con seguridad de lo que siento, y compartiendo mis emociones… No temo que alguien me tache de puta ya que, por suerte, hasta ahora no he conocido a ningún hombre que me calificara como tal.
No, no todas tenemos algo de putas, y no, no todos hablan así de las mujeres. No generalicemos por culpa de unos cuantos que nunca supieron respetar a una mujer, puta o no. Si queremos que nos respeten, tenemos que empezar respetándonos entre nosotras.



PD: Para ser justa, aquí dejo el enlace del blog que menciono, que por cierto, me ha entretenido un rato. http://boudoircolombia.co/blog/2014/11/toda-mujer-tiene-algo-de-puta/

7 comentarios:

  1. Leí el otro día el artículo que mencionas y la verdad es que no me resultó nada gracioso, por muchas razones, pero sobretodo porque fue mi hija de 15 años la que me lo enseñó y no creo que crecer escuchando afirmaciones como esta no le hace ningún favor. Y eso que a veces lleva minifalda... pero sin labios rojos, aún. Esos los llevo yo. Gracias por este artículo con el que estoy muy de acuerdo... algunas mujeres despechadas creen que se pueden defender asumiendo el rol que le adjudica el hombre que la abandona... o eso parece. Un saludo.

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    1. Así es, tenemos que cuidar muy mucho el lenguaje, porque al final lo que decimos lo convertimos en lo que hacemos. Un saludo y gracias.

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  2. Totalmente de acuerdo contigo, Laura. Como dice mi madre: "Hay muchas damas que son muy putas, y muchas putas que son muy damas". Pero a mí también me gusta cambiar el género a la frase. Con todos mis respetos hacia las damas y las putas, hacia los caballeros y los ¿putos?, hay ocasiones en la vida en que inexplicablemente estamos abocados a sobrevivir de la manera más inimaginable.... Dicen que la imagen vende. Pero en cuanto te arreglas un poco, te quieres un poco y te arriesgas un poco, eres carne de crítica... ¿De qué vamos? ¡Vivan las minifaldas y los labios rojos! Si no fuese por ellos, seguiríamos en la Edad Media... Laura, eres sensacional: haces de cada pedazo de la realidad, un plato perfectamente digerible...

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    1. La imagen importa, pero la actitud ante la vida mucho más. Y no debemos juzgar por lo que parece, porque más allá de la fachada hay personas... sigo creyendo que faltarse el respeto a uno mismo es el primer paso para no ser respetado... Gracias por tu comentario. Un saludo.

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  3. Que pena leer esto y no me refiero a la nota anterior sino a esta. Hace unos dias habia tenido la dicha y oportunidad de leer el articulo de todas tenemos algo de putas, este articulo hace referencia a el pensamiento y prejuicios que tiene la sociedad en contra de la mujer, como ella es tachada por ser libre y querer mostrarse de manera que ella desee. Sin embargo veo que esta señora con mucho respeto no sabe ni el significado de lo que es FEMINISMO y eso es muy preocupante ya que por lo leido ``ella pretende defender a las mujeres`` pero ¿como podría hacer eso? si ella misma no ha entendido el objetivo del escrito todas tenemos algo de putas. con mucha humildad me encantaria que todas nos informáramos de la mejor manera y leyéramos este ensayo.

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    1. Muchas gracias Nicole, es fantástico encontrar opiniones distintas sin entrar en descalificaciones. Un saludo!!!!

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  4. Que pena leer esto y no me refiero a la nota anterior sino a esta. Hace unos dias habia tenido la dicha y oportunidad de leer el articulo de todas tenemos algo de putas, este articulo hace referencia a el pensamiento y prejuicios que tiene la sociedad en contra de la mujer, como ella es tachada por ser libre y querer mostrarse de manera que ella desee. Sin embargo veo que esta señora con mucho respeto no sabe ni el significado de lo que es FEMINISMO y eso es muy preocupante ya que por lo leido ``ella pretende defender a las mujeres`` pero ¿como podría hacer eso? si ella misma no ha entendido el objetivo del escrito todas tenemos algo de putas. con mucha humildad me encantaria que todas nos informáramos de la mejor manera y leyéramos este ensayo.

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