martes, 25 de febrero de 2014

Un aroma, un recuerdo

Se acercó hasta la barra y se sentó a mi lado. Me miró como sólo mira el que se sabe bello, de lejos y de cerca; poderoso de cartera o reputación; experto en las lides de un cortejo tan elegante como olvidado.

Sonreí.
 

Adopté la pose de mujer indiferente, pero de inmediato sentí el picor de mi disfraz recién diseñado, incómoda al verme interpretando un papel que no es el mío. Aparentar es un verbo que no todos sabemos conjugar correctamente.
Sostuve mi mirada orgullosa, aun sabiendo que no iba a ser yo la que saliera por la puerta convertida en trofeo.
Callé. Miré. Sonreí. Y seguí callando... Y justo en el instante en el que intuí una palabra ya escrita para otras, salir de su boca, le pregunté por su perfume. Sonrío él entonces. Se acercó con la seguridad del macho que observa paciente a su presa y me contestó, casi en susurros, un nombre para mí desconocido. Me encanta, contesté yo conteniendo la emoción al verle actuar, muchas gracias, añadí tendiéndole la mano, poseída por una lady por sorpresa. Me aceptó el saludo estrechándola como si estuviera hecha de merengue. Sonreí, por última vez, y me marché. Mi imaginación asegura que escuchó un aplauso, pero yo no lo recuerdo.


Puede que el flirteo de barra sea algo normal en estos días, en los que las relaciones nacen con mensajes escritos, y culminan con un primer revolcón apresurado y forzado. Hasta siempre magia. Se silencian las palabras habladas, se obvian las miradas con brillo, las caricias ya no se dibujan en la piel, y se olvida sentir la emoción de la conquista . Posiblemente sean mis rarezas las que no me permiten entrar en un juego al que nunca supe jugar, aunque para ser honesta debería decir que es un juego al que nunca quise aprender a jugar. Soy muy rara, porque me gustan las personas sin poses robadas, de mirada sensata, y palabras originales y no prestadas... Asumo que tengo que mejorar mi puntería pero ¡qué le voy a hacer si me gusta lo sencillo! Un aroma, por ejemplo...

Terre de Hermés, es lo único que me interesaba de él, un delicioso aroma que nunca rozó mi piel.


5 comentarios:

  1. Conquistar a una mujer como tú debe ser como enamorarse todos los días por primera vez. Gracias por tus letras...

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  2. Bravo querida!! Terre de Hermes...no olvidare el nombre.

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  3. Gracias!!!! No lo olvides porque huele suuuuuper!!!!

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  4. Laurita, cómo me gusta leerte!! Me siento muy identificada con tu forma de pensar, además me encanta cómo te expresas. Sigue así!!

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    1. Millones de gracias Rosa... Pensar así, y sentir así es la consecuencia de haber vivido.... Un beso grande.

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