lunes, 30 de diciembre de 2013

La última frase antes de la primera palabra.


Es la hora.
Es el día.

Calentamos la tinta de nuestras plumas antes de despedirnos de este año que se marcha, y escribimos acerca de lo vivido. Después abriremos un  cuaderno nuevo, en el que desvelaremos nuestros sueños renovados para estrenar el año que empieza… Yo he hecho de este momento una tradición, y hoy me he despertado dispuesta a contarle a la última hoja de mi moleskine, todo lo vivido a lo largo de estos meses que alegremente se despiden. Y cuál ha sido mi sorpresa al descubrirme clara y concisa en mi explicación. Puede que me haya levantado con los dedos perezosos, o quizás por fin he aprendido a decir las cosas, sin necesidad de tener que explicar con metáforas lo que se puede decir con una sola palabra. Pero el resultado ha sido algo así:

 
30 de Diciembre
Enamorarme ha sido lo único que no he hecho en este año. Todo lo demás, cumplido.


Sobran las explicaciones, me temo. Y aunque parezca mentira, me he quedado leyendo este fin de cuento durante un largo rato, como si detrás del punto pudiera descubrir un código secreto que me hablara de un sentimiento escondido, y cuyo origen se remonta a mis años de la infancia… A todo lo que nos cuesta asumir lo denominamos trauma infantil, cuando en la mayoría de los casos se trata simplemente de la vida. Eso es todo, y eso es mucho.
No han sido ni el azar ni la fortuna los que me han traído hasta aquí, ya empiezo a escuchar susurros a mi alrededor que comentan mi buena suerte, y yo sonrío irónica. Los que algo saben de mí, conocen mi opinión acerca del papel que la suerte juega en nuestras vidas. La buena suerte existe, por supuesto que existe, pero casualmente siempre aparece cuando es nuestra ilusión la que guía nuestros pasos, y son el trabajo y la perseverancia los que dibujan el camino por el que tenemos que seguir. Y al alcanzar la meta la buena suerte aparece para ponerse a nuestro lado en la foto de la victoria. Pero su sonrisa nunca será como la nuestra, sólo nosotros sabemos cuánto hemos sacrificado para llegar hasta donde hemos llegado.

Creo haber contado veinte cuadernos en la caja de mis recuerdos. Veinte años narrados con mi ilegible caligrafía, en los que me he descubierto siendo muchas mujeres diferentes. Ha sido difícil arrancarme las máscaras que me protegían de las realidades que yo misma inventaba, y despojarme de los miedos que me alejaban de mis sueños. No sé qué es lo que me hizo empezar a creer, ni cuando descubrí a la mujer que hoy me mira orgullosa desde el espejo. Imagino que habrá habido mil razones por las que he conseguido llegar hasta aquí, más segura y entera que nunca. Y ahora, al ver cómo se cumplen muchos de los sueños de una lista que llevo años escribiendo, me pregunto por qué no lo hice antes, por qué he esperado tanto tiempo, por qué no me atreví… Y yo misma me respondo, consciente de que lo hice cuando tenía que hacerlo, cuando estaba preparada para dar el paso, y cuando pasara lo que pasase, nada ni nadie podría detenerme.

Podemos vivir muchas vidas a lo largo de la nuestra, de nosotros depende seguir jugando, resignarnos o atrevernos…, hasta que un día aprendemos que siendo nuestra mejor versión, nos convertimos en los protagonistas de una realidad incomparable y única. La nuestra.
Creo que dejaré en blanco la primera hoja del nuevo cuaderno…, por primera vez permitiré que sea la vida la que sueñe por mí. Me gustan las sorpresas.

No dejen que el miedo arrebate sus ilusiones. Feliz nuevo comienzo...

 

4 comentarios:

  1. Feliz y Larga Vida siempre vivida para Ti. No dejes de Crecer Nunca. 8 MG

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  2. Yo este año tampoco me he enamorado. He superado un desamor que ya es mucho...y creo que no me he vuelto a enamorar porque no es mi momento. Hay própositos que aunque nos los hagamos, se cumplen cuando se tienen que cumplir porque si "nos empeñamos" en cumplirlos, pasa lo que pasa...que es un desastre. Cada vez creo más que lo que tiene que ser es y que llega cuando tiene que llegar, así que sólo me queda esperar, intentando estar entretenida y muy a gusto mientras pasa. Lo dicho, me gusta tu blo :)

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    1. Así es, hay personas que aparecen sólo cuando estamos preparados para recibirlas, forzar algo es perder el tiempo, porque lo que es para nosotros es, y no importará lo que hagamos o dejemos de hacer, porque hay historias que nos pertenecen.
      Gracias...

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