sábado, 7 de septiembre de 2013

La Olimpiada perdida

No nos den las Olimpiadas. No nos den su apoyo... Pero allí estaremos. No confíen en Madrid, pero sean bienvenidos siempre que deseen visitarnos. Porque lo harán, seguro que lo harán.
No crean en nosotros, porque nosotros nunca dejaremos de hacerlo.

Sus votos se escriben con la tinta de una pluma política, un interés económico, una emoción que nada tiene que ver con el deporte. Lo aceptamos, lo respetamos, pero no lo aplaudiremos porque son nuestras ilusiones las encargadas de aplaudir. Ilusiones robadas hoy, y robar es un verbo injusto se escriba en el idioma que se escriba. No culpen a un país por los errores cometidos por sus políticos, nosotros también lanzamos dardos contra ellos y los culpamos por la imagen que regalan al Mundo. Pero no les daremos la espalda, ahora no, porque ellos son nuestro país, ellos son lo que somos, y no les haremos responsables de nuestro sueño perdido... Otra vez.

No esperéis nuestras lágrimas, porque no las tendréis.  Somos una nación que no se rinde, que no abandona, que conquista estadios así como antaño conquistó el Mundo. No creáis que no estaremos allí, porque sí, estaremos, y entenderéis entonces que el orgullo no entiende de política ni de dinero, entenderéis que las medallas ganadas no son más que parte de un triunfo logrado con entrega, sacrificio e ilusión.
No nos duele ser ignorados de nuevo, porque no son ni la política ni la economía, las que subirán a lo alto del pódium, sino que serán ellos, nuestros deportistas,  los que trabajan día a día,  y los que nos harán vibrar una vez más devolviéndonos la ilusión arrebatada.
No traigan los Juegos a Madrid, pero sepan que Madrid acudirá allí donde se compita, allí donde sólo puedan acudir los mejores. Y no se crean ganadores, porque nuestros son Gasol, Nadal, Cal, Deferr, Valdemoro, Cacho... y sin tinta me quedaría si quisiera nombrarlos a todos ellos.

Murmurad escondidos en la sombra de vuestra absurda conspiración que los españoles, mientras tanto, haremos lo que sabemos hacer: ser los mejores a pesar de todo, a pesar de todos, llámenlo política, llaménlo interés, llaménlo crisis o inventen un nombre si no lo encontraran... y no duden en poner a trabajar a los suyos, porque advertimos que Madrid no es sólo una ciudad, sino un país entero, y rendirse es una palabra que nuestros deportistas no nos han enseñado nunca. Y ellos, no nos engañemos, son los que importan en un día como éste.
Llegarán, seguro que llegarán, y será cuando ya no queden excusas, cuando el No esté injustificado, y entonces, sólo entonces, entenderán porque nunca hemos dejado de soñar.

Enhorabuena al país nipón, porque saber perder es otra de nuestras cualidades.

4 comentarios:

  1. Grande Laura, no dejas de impresionarme.

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