martes, 10 de enero de 2012

Bella Solitaria


Una noche cenaba con unos amigos en un pequeño restaurante con encanto; uno de esos que las revistas ponen de moda gracias a la visita de unos cuantos personajes de importancia cuestionada, un restaurante que como otros tantos reaccionó equivocado ante la fama inesperada; olvidando la magia y la ilusión con la que fue parido, y optando por amortizar los gastos de su inauguración en un tiempo récord: mesas agolpadas que no respetan la intimidad de los comensales de al lado, enfado de camareros inexpertos y desconocidos sentados demasiado cerca ¡Hasta luego cena entre amigos!

Conversaciones susurradas convertidas en gritos después de una segunda o tercera botella de vino, sin importar ya las indiscretas miradas ajenas, conversaciones públicas y secretos descubiertos.

Hablábamos una y otra vez de lo mismo, y no pude disimular mi aburrimiento hasta que mis ojos se toparon con nuestros vecinos desconocidos; tres hombres elegantes, discretos y ajenos a lo que no fuera su conversación. Uno de ellos hablaba con lentitud, moviendo sus manos al ritmo de sus palabras, no llegué a escuchar su voz pero la imaginé dulce y sensual. Mi indiscreción fue notable. Nos miramos dos veces, me sonrió y le devolví la sonrisa.

La cena estuvo bien. Por la comida, por la compañía, por la música y por la sonrisa regalada de aquél desconocido. Antes de marcharse se paró junto a nuestra mesa, dedicó un educado saludo a mis amigos al tiempo que ponía su mano sobre mi hombro. Las mujeres bellas son los seres más solitarios que existen, susurró acercándose a mí. Y como por arte de magia desapareció, aunque mi piel erizada aún sentía la emoción del instante regalado por aquel desconocido. Fue un momento simplemente perfecto.

La intriga de mis amigos fulminó mi emoción efímera, no entendieron nada. Ni supieron el porqué de aquellas palabras.

Siempre me he considerado un ser solitario. Pero por un instante me sentí mujer bella.

4 comentarios:

  1. ¿Que "por un instante" te sentiste bella? Pues creo que deberías tener esa sensación más veces. Muchas más. Porque lo eres. Es una sensación que tuve desde que te conocí, y que he ido corroborando al verte algunas otras veces y, sobretodo, al leerte.
    Una persona que, físico espectacular aparte, es capaz de conmover cada vez que escribe, es para mí bella en el término más absoluto.
    Así que aquí te lo digo: ¡Eres bella, Laura!

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  2. Jajajaja... ¡totalmente de acuerdo!, menos mal que tengo a mis pajaritos para largarme de este mundo real tan de locos... ¡viva la imaginación infinita!
    Rosita, ¿qué te digo?, pues simplemente que eres muy grande, y un almita como hay pocas, espero que lo sepas, hay muy pocas personitas como tú, te lo aseguro... ojalá sigas contagiando tu optimismo...

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  3. Vuela,vuela alto ja ja .Eres estupenda,escribes tal y cimi eres.Se nota que que sientes lo que escribes.besosss

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  4. Laura, me encanta, espero con ilusión tus publicaciones.

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