miércoles, 3 de marzo de 2010

Despertar

No sé cuántos días he estado durmiendo. Me he despertado de un sueño eterno. Una pesadilla. He caído al vacío y el golpe me ha despertado, ¿por qué el subconsciente se empeña en lanzarnos al vacío en nuestras horas de descanso? Intento recordar el sueño. Imposible. Miro el reloj, el techo y desde la cama puedo ver el cielo. Gris. Lluvioso. Tormenta. Frío. No sé desde cuando estoy aquí, dormida o despierta, pero lejos del Mundo (o del mundo, depende de a qué haga referencia). Me gusta no tener que viajar para desaparecer, los viajes cansan; mejor estar parado y observar. Mirar enseña. Escuchar enseña. Momento de estar callada, momento de estar sin estar…

La cafetera funciona. Perfecto. Me hago un té. Por llevar la contraria. Pongo la radio, me siento un instante para despertarme mientras me recupero de mi caída insomne. Escucho las noticias que se pasean por mi salón. Me asusto. Sin duda he estado dormida más de la cuenta. Algo está pasando… ¿qué está pasando?
La ficción entra en mi vida de repente, la realidad ha escrito su propio guión y ya no necesitamos efectos especiales. Se cumple la profecía inventada por Hollywood: la Tierra se desmorona, el Planeta azul es grisáceo, los protagonistas somos nosotros…
Lugares desconocidos que puedo situar en el mapa gracias al desastre (por culpa del desastre), supervivencia desconsolada en lugares perdidos, orfandad, soledad y miedo. La tierra tiembla y destruye. El mar enfurece y arrasa. El viento sopla y destroza. La Madre Naturaleza está furiosa (¿por qué?). Puede que esté agotada. O puede que simplemente se resigne a darnos por perdidos.
La rendición llama a la puerta de muchos de nuestros hogares. ¡Maldita sea!, ¿cuánto tiempo llevo dormida?, ¿por qué este teclado ha estado abandonado en un rincón hasta hoy?, ¿por qué veo tanta desolación allá dónde mire? Algo está pasando, y asusta ver como poquito a poco, este lugar tan nuestro empieza a borrar rincones en los que también hay vida (había vida). Aunque sean vidas lejanas y desconocidas. Son vidas. Están, respiran, y sobreviven allá dónde estén.

Miro avergonzada el justificante que refleja la ayuda que envío. ¿Servirá de algo? Ni siquiera sé cuál será su destino. Miro a mi alrededor. Techo, cama, comida, familia, amigos, música… todo lo que tengo está intacto. Todo lo que tengo a veces me ha parecido poco. Las desgracias ajenas no sólo encogen almas desconocidas, también nos enseñan a agarrar con fuerza lo que tenemos, a sentir con ilusión lo que vivimos y a disfrutar cada segundo como si fuera el último de nuestros días. Porque la Madre Naturaleza no advierte, su enfado repentino es sorpresa. La peor sorpresa que podamos esperar. Puede que a veces no nos demos cuenta de lo mucho que nos ha dado, de los lugares que ha inventado para nosotros, de los corazones que ha puesto en nuestros pechos para sentir, de la emoción con la que ha creado cada una de nuestras almas… y el egoísmo con el que hemos paseado por su Casa durante tanto tiempo ha hecho que se enfade cada vez más. Y entonces nos volvemos humanos, tendemos nuestra mano, nos unimos para salir adelante todos juntos. Porque juntos no nos rendiremos. Juntos seguro que conseguiremos volver al principio, allí dónde los colores eran únicos, las gentes eran buenas y generosas, y lo poco que teníamos nos parecía el mejor de los tesoros… intento encontrar la razón de todo esto, sólo quiero respuestas a mis preguntas, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?...

Me despierto otra vez. El té se ha quedado frío. Esta vez no he despertado por una caída, algo lindo me ha mantenido un instante perdida en mis sueños, no recuerdo dónde estaba. Pero me gustaba el lugar. Miro a mi alrededor. Me gusta este hogar que he inventado, ¡qué afortunada soy! Llama mi hermana, luego veré a mis sobrinos, ¡qué suerte tengo!, mamá me invita a comer y mis amigas organizan una cena para mañana. Trabajaré y después iré para allá… ¿por qué yo?, ¿por qué a ellos? Puede que algo malo venga mañana, o a lo mejor dentro de un instante, pero mientras tanto disfrutaré de esta vida que tengo que es la única. Y miraré a mí alrededor por si alguien me necesitara, aunque sólo sea para no sentirse solo.

No podemos luchar contra los castigos de la Naturaleza, pero podemos estar juntos para salir adelante después de haberlos sufrido. Mientras tanto, vivamos con lo que tenemos. Al fin y al cabo somos afortunados porque de momento, no nos ha sido arrebatado…

10 comentarios:

  1. ¡¡¡Por fín!!!... se te echa de menos, que bien que sigas aqui...

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  2. me recuerdas mucho a mi cuando escribo, frases cortas y concretas. lo leo y recuerdo ... "todo depende del cristal a traves del que se mira". pintarsele la cara, color esperanza ... mirar al futuro con el corazón !!!!

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  3. algunas veces me recuerdas mucho a mi cuando escribes, frases cortitas pero concretas. Ahora recuerdo, "nada es verdad ni es mentira, todo depende del cristal a través del que se mira". Mi mundo es bonito, alegre, siempre primavera, eterna juventud, inocencia y rebeldia. forever young ...

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  4. si tienes que aprobar tu cada comentario ... paso !!!!

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  5. por la paz en el mundo.
    por la libertad de expresión.

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  6. laura riñon ... a eurovision !!!!

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  7. tongo tongo tongo tongo tongo ...

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  8. aleluya, por fin ha vuelto mi niña, ya te echaba de menos, veo que sigues con fuerza, asi me gusta

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  9. Nos tenias en valle de tinieblas, luz al final.

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  10. hoy sale el sol ... ¡¡¡¡despierta ya!!!!

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